El camino angosto y el camino ancho


EL artículo de esta edición de MARANATHA está basado en el Sermón del Monte, y se refiere a los dos caminos que enuncia nuestro Señor Jesucristo: “Entrad por la puerta estrecha: porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva á perdición, y muchos son los que entran por ella. Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva á la vida, y pocos son los que la hallan”. Mateo 7:13, 14.

Uno de ellos nos conduce a la perdición, mientras que el otro nos lleva a la vida eterna.

los dos caminos Camino significa aquella vía que se construye con el objetivo que la gente la utilice para transitar, ya sea a pie, en automóvil o a través de cualquier otro vehículo.... | Definición ABC.

En Hechos 22:4, el Apóstol Pablo testifica lo siguiente: “Que he perseguido este camino hasta la muerte…”. Aquí Pablo se refiere al camino de la vida del cual Jesús dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida…”. Juan 14:6. Ese es el camino por el cual nosotros debemos de transitar. “Este es el camino, andad por él…”. Isaías 30:21.

Nuestro Señor Jesucristo contrasta los dos caminos señalando la gran diferencia que hay entre ambos.

El camino que lleva a perdición está descrito con una puerta muy ancha. Es el camino que aparentemente es más fácil de transitar por él, es el camino del hombre carnal y muchos van por él. Este es el camino más elegido.

El camino que conduce a la vida eterna está descrito con una puerta estrecha, teniendo por lo tanto un acceso limitado, estando confinado y restringido por las enseñanzas del Maestro, aquel que dijo: “Yo soy la puerta”. Este camino en la relación propia que hace a la puerta, es angosto y permite únicamente la entrada de aquellos que viven conforme a la vida cristiana. Alguien podría pensar que este camino es demasiado angosto. Esto mismo pensó el Israel de los tiempos antiguos diciendo: “No es derecho el camino del Señor”. (Lea Ezequiel 18:25)

Con esto ellos querían decir que no era justo o adecuado el camino por el cual Dios les indicaba andar, pero Dios les responde diciendo: “¿No es derecho mi camino? ¿no son vuestros caminos torcidos? “.

Por lo tanto, Dios les aconseja que se arrepientan. “Convertíos pues, y viviréis”. Ezequiel 18:32. En otras palabras, andad por mis caminos y dejad, desistid, apartaos de vuestros caminos.

Todos aquellos que hoy se hallan en ese “espacioso camino” necesitan volverse al Señor, entrar por la “puerta estrecha”, para iniciar la jornada en ese camino angosto.

Entrar por ella no es lo único y detenerse allí en la entrada, sino que debemos seguir al Salvador después de aceptarle en nuestra vida.

“Porque participantes de Cristo somos hechos, con tal que conservemos firme hasta el fin el principio de nuestra confianza”. 2ª. Hebreos 3:14.

Hoy, usted y yo hemos escogido el camino angosto, transitemos con toda libertad por él para llegar a nuestro destino final: El reino de nuestro Señor Jesucristo. Pero si aún sigue por el camino ancho, todavía está a tiempo de rehacer sus pasos y transitar por el camino angosto.

“Buscad á Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos; y vuélvase á Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos”, Isaías 55:6 al 9.

 Ministro Israel Hernández Martínez 

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