El Cristiano Vigilante

segunda parte


Observando

  1. ESTUDIAR. Numerosos pasajes en la Biblia muestran que el estudio bíblico diario tiene un impacto poderoso en nuestras vidas. Por ese medio Dios nos da el alimento espiritual que necesitamos para sobrevivir. ¡Estudiar la Palabra de Dios tiene muchos beneficios concretos y palpables! Nos enseña a temer y a honrar correctamente a nuestro Creador (Proverbios 1:7) Nos enseña a vivir como Jesucristo, quien dijo: “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”, Mateo 4:4. Así que reduzca su velocidad y tómese el tiempo para estudiar diligentemente la Palabra de Dios; y luego, medite en lo que está aprendiendo. Sea como los de Berea, ¡que escudriñaban las Escrituras diariamente para comprobar que la Palabra de Dios es verdad! (Hechos 17:10-11) Esto entusiasmará a una mente complaciente, ¡como ninguna otra cosa lo hará!
  2. MOVERSE. La Palabra de Dios también nos impulsa a esforzarnos a tener una buena condición física. El Apóstol Juan deseaba “sobre todas las cosas” que tengamos buena salud física. ¿Puede la salud física realmente ser así de importante? Lo es ¡si estamos comprometidos a servir a Dios con energía y vitalidad! No podemos servir a Dios poderosamente con cuerpos físicos que están cansados y lentos. Dios creó el cuerpo físico para que sea un templo para el Espíritu Santo (1ª. a los Corintios 6:19) ¡Solamente esto es una razón suficiente para mantenerlo limpio y sano! Pero piense cuánto más puede usted servir a Dios y su obra, si está físicamente en forma para la tarea..
  3. PRIORIZAR. Haga cambios en su vida para poner a Dios primero. Levántese de la cama tan pronto como suene la alarma, ore y organice su día para que gire en torno a Dios. Muestre a Dios cada día que está dispuesto a trabajar en esto; y ponga su mente en las cosas de arriba (Colosenses 3:1) Muéstrele a Dios que toma en serio el poner su energía y celo con el estudio bíblico y la oración diarios; que está ansioso por “avivar” en su mente el don del Espíritu Santo (2ª. a Timoteo 1:6) La manera como manejamos nuestro tiempo dice mucho sobre cuán urgentes realmente estamos en estos últimos días.

No ceda a los deseos de la carne ni sucumba al pecado mortal de la complacencia. Logre llegar a ser perfecto, como nuestro Padre que está en los cielos es perfecto (Mateo 5:48) ¡No podemos ir sonámbulos por el camino hacia la perfección!

Por supuesto que nosotros no podemos vencer ningún pecado o construir ningún carácter con nuestro propio poder y fuerza. Solo el impresionante poder de Dios puede producir su carácter y naturaleza en nosotros.

“Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en las bestias, y en toda la tierra, y en todo animal que anda arrastrando sobre la tierra”. Génesis 1:26. "No con ejército ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos”. Zacarías 4:6.

Vaya a trabajar cada día vestido con TODA la armadura de Dios. Pelee la buena batalla de la fe (Efesios 6:11; 2ª. a Timoteo 4:7) Crezca en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo (2ª. de Pedro 3:18) Acérquese a Dios. Sométase a su autoridad. Resista al diablo activamente para que huya de usted (Santiago 4:7-8) Y haga todas estas cosas de todo corazón.

 Ministro Israel Hernández Martínez

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