El Ministerio


HOY es un día muy especial para la Iglesia de Dios, y especialmente para esta localidad. Este día nuestro hermano Juan Santiago De la Cruz será nombrado Obrero con imposición de manos.

La ordenación es el acto mediante el cual la Iglesia confirma el llamado de sus miembros a servir en el ministerio pastoral.

Nombramiento obrero Este acto es atestiguado y confirmado por la Iglesia a la cual va servir. Un Ministro, en representación del Ministerio, impone las manos a quien ha sido escogido y le transmite la autoridad institucional de la administración de la proclamación del evangelio, la enseñanza doctrinal, la dirección y el aconsejamiento a la grey.

Este acto se realiza en el marco de un culto especial durante el cual se invoca la aceptación del Padre, la comunión del Espíritu Santo y la compañía del Señor Jesucristo para la realización del acto y el desarrollo del ministerio de quien está siendo nombrado.

Obrero es un trabajador conocido comúnmente en la Biblia como jornalero, que presta sus servicios para alguien que lo contrató para realizar actividades inherentes a su profesión, o alguien a quien se le encomendó hacer un trabajo por un salario digno; tal como lo expresa la Palabra de Dios en Mateo 10:10 y Lucas 10:7. La vocación para el servicio de la Iglesia es un don del Señor gratuito y lleno de misericordia.

Características de un obrero: Imparcial, Respetuoso, Justo, Integro, Hospedador, Honrado, Generoso. “Por lo demás hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”. Filipenses 4:8.

El Apóstol Pablo nos indica la forma de realizarlo y qué hacer cuando se obtiene un nombramiento: “Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar. No descuides el don que está en ti, que te es dado por profecía con la imposición de las manos del presbiterio. Medita estas cosas, ocúpate en ellas; para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos. Te cuidado de ti mismo y de la doctrina, persiste en ello; pues haciendo esto, a ti mismo salvarás y a los que te oyeren”. 1ª. a Timoteo 4:13-16.

El deber de un obrero es ayudar a los diáconos y ministros en las comisiones que ellos le asignen; su principal tarea es Evangelizar, también pueden dirigir los programas de culto y predicar, si se les autoriza.

Los obreros deben ser hombres limpios, de buen testimonio, con interés de cooperar en la predicación del evangelio.

El ministerio de la predicación del evangelio es por toda la vida, siempre y cuando el obrero se mantenga ajustado a los requerimientos de su ministerio.

Hermano Juan, haga suya las palabras que Dios le dijo a Josué: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente, no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios será contigo donde quiera que fueras”. Josué 1:9.

Sea valiente, esforzado, puntual, estudioso, responsable, trabajador; en la obra de Dios.

Hoy inicia su obra ministerial, confíe en que el Señor nunca lo dejará, al igual que el Ministerio y la Iglesia.

“Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de que avergonzarse, que traza bien la palabra de verdad”. 2ª. a Timoteo 2:15.

Y por último recuerde: “Anunciaré a mis hermanos tu nombre, en medio de la congregación te alabaré. Y otra vez: Yo confiaré en Él. Y otra vez: He aquí, yo y los hijos que me dio Dios”. Hebreos 2:12 y 13.

 Ministro Israel Hernández Martínez 

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