El Templo

segunda parte


UNA de las organizaciones que se comprometió a reconstruir el santuario es el Instituto del Templo (www.templeinstitute.org). Este grupo, con sede en Jerusalem, afirma que dicha reconstrucción es un mandamiento bíblico. Sus miembros han recreado muchas vasijas sagradas además del candelabro de oro de siete brazos, el altar del incienso y la vestimenta especial que usaban los sacerdotes, anticipándose a la restauración de los servicios sagrados en el templo.

Templo de Jerusalem Para entender cómo este pequeño trozo de tierra se convierte en la zona crucial de la profecía bíblica, debemos remitirnos al profeta Daniel. En el capítulo 12 de su libro encontramos al profecía “del fin de los tiempos”, la que nos habla de la gran resurrección de los muertos. Esta profecía va aparejada con Apocalipsis 20, que habla del regreso de Cristo y de la resurrección de sus seguidores.

Hay una conexión vital entre el tiempo mencionado en la profecía de Daniel y el tiempo en que el Mesías es enviado a gobernar Jerusalem. Debemos mantenernos bien informados de lo que sucede en el Medio Oriente.

La Biblia no entrega instrucciones para que los cristianos construyan un templo físico, pero sí nos habla de un templo que está siendo construido por Dios.

El apóstol Pablo escribió acerca de un grupo de personas que están siendo preparadas por Dios como “ciudadanos con los santos, y domésticos de Dios; Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo; en el cual, compaginado todo el edificio, va creciendo para ser un templo santo en el Señor”. Efesios 2:19-21. Dios está construyendo un templo espiritual compuesto de piedras vivas, es decir, de personas. (2ª a los Corintos 6:16; 1ª. de Pedro 2:4-5)

Uno de los propósitos de la profecía bíblica es revelar al Dios de la historia y de la profecía. El solo hecho de descubrir las predicciones acerca de la restauración de Israel y observar los eventos que harán cumplir estas profecías debiera motivarnos para volvernos a Dios.

La profecía bíblica también nos ayuda a convertirnos en piedras vivas de su templo espiritual.

Es hora de volvernos a nuestro Dios Creador y a lo que Jesús realmente nos enseñó, con espíritu de arrepentimiento, humildad y obediencia. El evangelio es un mensaje de cómo respondemos a Dios por medio de su Unigénito.

La controversia acerca del Monte del Templo continuará intensificándose. Judíos y cristianos están unificando sus fuerzas para reconstruirlo y poder así enfrentar la acérrima oposición de todo el mundo musulmán.

Cuando inicien a restaurar el templo en Jerusalem, sabremos que la profecía bíblica se está cumpliendo. Sin embargo, el templo físico no es una preocupación para Dios. ¡Jesucristo regresará a un templo espiritual construido por personas que han respondido a su llamado y han dedicado sus vidas a ser parte de él!

 Ministro Abraham Hernández 

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