El Velo


A través de los años se ha ido perdiendo el respeto a Dios y es que las mujeres que no son de las Iglesias de Dios ya no se cubren la cabeza, la muestra es que antes se tenía en señal de respeto y costumbre entrar a las iglesias cubierta la cabeza convirtiéndose en nuestros tiempos en una falta de respeto hacia Dios.

FJC Tampico Encontramos esta observancia en las Sagradas Escrituras, la cual no puede pasar de moda por lo que representa. En el Génesis capítulo 24 ya se tienen antecedentes que esta prenda era señal de sujeción y respeto hacia el varón. Cuando Rebeca es presentada a Isaac el versículo 65 nos dice que Rebeca “entonces tomo el velo y cubríose”.

El apóstol Pablo en el capítulo 11 de 1ª. a los Corintios inicia reconociendo que la Iglesia seguía sus instrucciones de la manera que les había enseñado.

Leamos el versículo 3: “Mas quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón y el varón es la cabeza de la mujer y Dios la cabeza de Cristo”; significa que en la jerarquía que se menciona la mujer está en el último lugar por lo que debe dar respeto al varón, a Cristo, y a Dios.

Continúa en los versículos 4 y 5: “Todo varón que ora profetiza cubierta la cabeza, afrenta su cabeza, más toda mujer que ora o profetiza no cubierta su cabeza, afrenta su cabeza, porque lo mismo es que si se rayese”. Vemos que al hombre le dice que afrenta su cabeza si se cubre y por el contrario a la mujer si no quiere cubrirse que se rape, siendo esto deshonesto y vergonzoso para ella.

Otra de las causas es ésta, según el versículo 9: “Porque tampoco el varón fue criado por causa de la mujer, si no la mujer por causa del varón”. Nosotras fuimos creadas después del varón.

Otro de los motivos que menciona el apóstol lo encontramos en los versículos 14 y 15: “La misma naturaleza ¿no os enseña que al hombre sea deshonesto criar cabello? Por el contrario a la mujer criar cabello le es honroso porque en lugar de velo le es dado el cabello”. Aquí es donde muchas iglesias se escudan y pretenden mal interpretar la Escritura con el pretexto de que el simple cabello es su velo natural.

¿Pero a qué mujer le gustaría raparse? Creo que a ninguna, por lo que el criar su cabello es de orgullo para ella; así que cuando no está en el templo su cabello es considerado como su velo, mientras permanezca en el templo como señal de sujeción y reverencia sí debe de cubrirse, y lo más importante es que fue una ordenanza única dada a la Iglesia Primitiva.

Recordemos que en aquel tiempo la Iglesia comenzó a integrarse de judíos y gentiles y se suscitaban disensiones como les hace ver el apóstol Pablo en el versículo16: “Con todo eso, si alguno parece ser contencioso nosotros no tenemos tal costumbre ni las Iglesias de Dios”.

Hemos analizado a través de la Biblia, que el uso del Velo por la mujer es una ordenanza dada desde el principio y que también es un símbolo que distingue a la Iglesia de Dios de las demás, y que es el deber de todas las mujeres portarlo honestamente, así como dejar criar nuestro cabello que también es honroso.

 Fraternidad Femenil “Hijas de Jerusalem”

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