MARANATHA 32 AÑOS


El fruto prohibido

EN el libro del Génesis leemos sobre la creación. En este tema veremos lo que pasó con Adam y Eva después de que Dios reposó en el día séptimo.

Dios formó al hombre del polvo de la tierra y alentó en su nariz soplo de vida, y fue el hombre un alma viviente (Génesis 2:7)

Después Dios plantó un huerto en Edén al oriente y allí puso al hombre que había formado. Dios hizo nacer todo árbol delicioso a la vista y bueno para comer, y también había en medio del huerto el árbol de ciencia del bien y del mal.

Dios puso al hombre en el huerto de Edén para que lo labrara y lo guardase, pero le dio una orden al hombre: “De todo árbol del huerto comerás; mas el árbol de ciencia el bien y del mal no comerás de él porque el día que de él comieres morirás”. Génesis 2:17.

Vemos que Dios le dio una orden al hombre. Pero el hombre se sintió solo y Dios le trajo a los animales para que Adam les pusiera nombre, pero él siguió sintiéndose solo. Entonces Dios hizo dormir a Adam y tomó una de sus costillas, y de ella hizo una mujer la cual se llamó Eva (Génesis 2:23)

Es importante notar que Adam y Eva estaban desnudos y no se avergonzaban.

Empero la serpiente era astuta más que todos los animales del campo que Dios había hecho, y la serpiente tentó a la mujer: “¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?” Eva le dijo que podían comer de cualquier árbol menos del fruto del árbol que estaba en medio del huerto porque al hacerlo morirían. La serpiente la convence que no morirían sino que serían como dioses, sabiendo el bien y el mal. Vemos que la serpiente le mintió a Eva. Eva vio que el árbol era bueno para comer, agradable a los ojos y codiciable. Entonces lo comió y lo compartió a Adam, quien también comió.

En ese momento sus ojos fueron abiertos y supieron que estaban desnudos y se taparon con hojas.

Dios llegó y le dijo al hombre ¿dónde estás? Y Adam respondió: “Oí tu voz y tuve miedo de que me vieras desnudo”. Dios se dio cuenta de que comieron del fruto prohibido. Entonces Dios maldijo a la serpiente y a Eva le dijo “parirás con dolor” y a Adam que con dolor comería de la tierra.

Y Adam llamó a su mujer EVA por cuanto ella era madre de todos los vivientes, y Dios les dio túnicas de pieles y los vistió.

Pero Dios los sacó del huerto de Edén y puso querubines y una espada encendida para que no volvieran al huerto del Edén.

La enseñanza que nos da es que no hay que codiciar las cosas y no ser engañados por las acechanzas del diablo.

“Porque no seamos engañados de Satanás: pues no ignoramos sus maquinaciones”. 2a. Corintios 2:11.

 Hermana Abigail Hernández Gutiérrez 

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