La Hija de Babilonia


EN Isaías 47:1, Dios identifica una “hija de Babilonia”. No la Babilonia antigua, sino una hija que emerge de ese sistema y existe incluso durante los últimos días de la civilización humana.

En la profecía bíblica, donde se menciona una mujer, o hija, el significado es IGLESIA. La Iglesia de Dios, por ejemplo, es mencionada en la Escritura como la mujer, o novia, que se casará con Jesucristo en su retorno a esta Tierra (Efesios 5; Apocalipsis 19:7)

La mujer mencionada en Isaías 47, sin embargo, se refiere a una gran iglesia falsa.

Ramera Apocalipsis 17 describe a esta mujer como una ramera lujuriosa, ataviada con vestimenta color escarlata y montando una bestia de siete cabezas. Esta bestia representa las siete resurrecciones del “Sacro Imperio Romano.

“Y en su frente un nombre escrito: MISTERIO, BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS FORNICACIONES Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA”. Apocalipsis 17:5.

Es la misma antigua religión babilónica de misterios, pero ahora, en este tiempo del fin, creció tanto que abarca la Tierra y gobierna sobre muchos pueblos, muchas naciones, hablando muchos idiomas diferentes (Versículo 15) Es un sistema religioso global (una iglesia universal) que al final guiará y gobernará una superpotencia geopolítica en Europa. Es por esto que Isaías 47:5 se refiere a ella como “la señora de reinos”.

Y en Apocalipsis 17:5, esta hija de Babilonia es representada como una “madre de las rameras”. Ella salió de ese sistema babilónico antiguo y produjo descendencia. Es importante notar que Dios también considera rameras a sus hijas protestantes; tal como a su madre. Ellas se separaron de la iglesia madre, pero esencialmente retuvieron el mismo carácter y estructura de su madre.

Las enseñanzas Católicas Romanas no fueron la causa de la Reforma Protestante. Fue la corrupción obvia y el abuso en la cima de la jerarquía católica lo que activó la ruptura.

Sublevados contra su madre, las denominaciones protestantes se rebelaron primeramente y por encima de todo contra su autoridad. La Iglesia Romana continuó íntegra por muchos siglos. Pero el sistema de aplicar el principio del gobierno de la iglesia era todo malo. Gobernando por la voluntad del hombre inspirado por Satanás. Conservó la unidad a través de la fuerza física. Era el instrumento de Satanás. ¡Por consiguiente sus frutos fueron malvados! El movimiento protestante falló en corregir lo que estaba equivocado. Porque el gobierno católico era una falsificación y un desgobierno, ellos abolieron la ley, en lugar de rendirse ante el divino gobierno de Dios. Ellos razonaron que cada hombre debía hacer lo que era correcto ante sus propios ojos. Pero, devotos como eran, no tenían ninguna base firme para la unidad. ¡Se dividieron y re-dividieron, y hoy tenemos a centenares de denominaciones protestantes!

Satanás es el autor de esta religión de misterio babilónico, junto con la confusión religiosa y división que ha producido, y él logrará en estos últimos días que todas las denominaciones cristianas se unifiquen al poder del catolicismo romano.

 Ministro Abraham Hernández 

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