ISRAEL: ¿Por qué es tan importante?

primera parte


EL 6 de diciembre de 2017, el presidente estadounidense Donald Trump anunció que trasladaría la sede de su embajada en Tel Aviv a Jerusalem, reconociendo así a la ciudad de la paz como capital de Israel.

¿Por qué el Estado de Israel, más pequeño que la nación centroamericana de El Salvador, y cuya población total alcanza a menos de 8 millones de personas, ocupa con tanta frecuencia los titulares noticiosos? ¿Por qué Israel, rodeado de vecinos árabes hostiles, juega un rol tan significativo en el mundo?

La respuesta a estas preguntas es clave para entender un tema más importante: la fidelidad de Dios para cumplir todas las promesas que le ha hecho a la humanidad. Además, dicha respuesta requiere comprender quién es realmente el moderno Estado de Israel y cómo encaja en las profecías bíblicas.

Israel No le quepa duda: el Estado de Israel reviste una crucial importancia hoy en día en el Medio oriente, debido a varias razones.

1.- PROFÉTICA.

En Daniel capítulo 9 encontramos una profecía conocida como “la profecía de las 70 semanas”. Ésta habla del regreso a Jerusalem de los exiliados judíos en Babilonia, pero también se refiere a los tiempos del fin, antes de la Segunda Venida de Cristo. Ciertas partes claves de esta profecía hablan de la “ciudad santa”, Jerusalem, y de su reconstrucción y restauración.

El versículo 27, fundamental en esta profecía, habla de la interrupción de una semana profética al “cesar el sacrificio y la ofrenda”, la cual es traída por el “desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador”. Alrededor del año 167 A.C., cierto evento presagió lo que acontecerá en los tiempos del fin. En esa ocasión, un perverso gobernador llamado Antíoco Epífanes ofreció sangre de cerdo en el templo (Daniel 11:31) En Mateo 24:15, Jesucristo describió este acontecimiento como el precursor de otro, igualmente sacrílego, que ocurrirá antes de su venida: “Por tanto, cuando viereis la abominación del asolamiento, que fue dicha por Daniel profeta, que estará en el lugar santo (el que lee, entienda)”.

Estas profecías indican claramente que Jerusalem es el lugar donde se llevarán a cabo los eventos descritos. Éstos se refieren específicamente a la venida del Mesías a Jerusalem, y solo se pueden cumplir sí existe un Estado Judío en Israel que controle la ciudad de Jerusalem. Es por ello que en 1948, año en el cual Israel fue restablecido como Estado, es considerado un año crucial para la Iglesia de Dios.

2.- TRANSICION.

Dios está conduciendo a toda la humanidad a un tiempo de transición, a la era del gobierno venidero de Jesucristo en la Tierra. Dios establecerá entonces un Israel restaurado, unido, y muy diferente al diminuto Estado de Israel de la actualidad. El estado judío es una señal visible de que Israel existe. Israel, la nación compuesta de 12 tribus con la cual Dios estableció un pacto jugará un rol vital en el plan de Dios para el futuro de toda la humanidad.

En la epístola a los Romanos, el apóstol Pablo nos relata la historia del ascenso y caída del antiguo Israel y de la esperanza de su restauración. Israel tuvo una relación profunda con Dios y también la oportunidad de convertirse en una nación ejemplar, basada en la ley de Dios.

Pero el antiguo Israel fracasó. El reino se dividió, y mediante una mezcla de idolatría y el quebrantamiento del sábado, desobedecieron a Dios; y todo esto les trajo como consecuencia su derrota, cautiverio y exilio.

A pesar de que el antiguo Israel no obedeció al evangelio, su rechazo no es total ni permanente y Dios no lo ha desechado. Pablo dice que Israel estará ciego hasta que la totalidad de los gentiles haya tenido su oportunidad.

Cuando Israel sea restaurado, toda la humanidad buscará a Dios. Todas las naciones irán a Jerusalem y aprenderán sus caminos (Zacarías 14:16) Como hemos visto, Israel definitivamente importa.

 Ministro Israel Hernández Martínez 

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