Jesucristo y el Sábado


EL sábado es mencionado cerca de 50 veces en los cuatro evangelios (más de lo que se menciona en los cinco primeros libros de la Biblia), así que contamos con datos históricos muy amplios sobre la actitud que Jesús tuvo hacia el sábado.

La primera vez que se menciona el sábado en la vida de Jesucristo está en Lucas 4:16: “Y vino á Nazaret, donde había sido criado; y entró, conforme á su costumbre, el día del sábado en la sinagoga, y se levantó á leer”.

sinagoga En la primera mención que encontramos acerca del sábado, cuanto estaba comenzando el ministerio de Cristo, se nos dice que la costumbre, la actividad normal de Jesús, era ir el sábado a la sinagoga. Esto lo reafirman Marcos 6:2 y Lucas 13:10.

En esta primera mención del sábado durante el ministerio de Jesús, él proclamó ser el Mesías que todos esperaban, dando a conocer su misión como el Salvador del mundo. Este fue un acontecimiento importante.

En seguida, Jesús comenzó a proclamar el futuro Reino de Dios y a manifestar el poder milagroso que tenía por ser el Mesías. “Y descendió á Capernaum, ciudad de Galilea. Y los enseñaba en los sábados. Y se maravillaban de su doctrina, porque su palabra era con potestad”. Lucas 4:31-32. Como el Salvador, Jesucristo entendía el propósito del sábado y sabía que era un tiempo apropiado para llevar su mensaje de sanidad, esperanza y redención para la humanidad.

Lucas relata otro caso de una persona que padecía de una enfermedad crónica y que fue sanada por Jesús el día sábado en la sinagoga. “Y he aquí una mujer que tenía espíritu de enfermedad dieciocho años, y andaba agobiada, que en ninguna manera se podía enhestar”. Lucas 13:11. Llamándola para que se le acercara, Jesús puso las manos sobre la mujer, “luego ella se enderezó, y glorificaba á Dios”. Versículo 13. Jesús hizo hincapié en el hecho de que el sábado representa un tiempo de liberación, de desatar las ligaduras, para ayudarnos a comprender cómo Dios quería que guardáramos el sábado (versículos 15-17)

Cuando le preguntaron: “¿Cuál es el primer mandamiento de todos?”. Jesús respondió: “El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Amarás pues al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente, y de todas tus fuerzas; este es el principal mandamiento”. Marcos 12:28-30.

Aquí vemos que Cristo reafirmó el mandamiento mayor del Antiguo Testamento (Deuteronomio 6:4-5) Aquellos que se esfuerzan por obedecer este mandamiento ponen a Dios primero en sus vidas y respetan todos sus preceptos, incluso el de guardar el sábado, tal como se ordena en la Biblia. También tienen presente este principio expresado por Jesús: “El que tiene mis mandamientos, y los guarda, aquél es el que me ama; y el que me ama, será amado de mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré á él”. Juan 14:21. Jesucristo es Señor del sábado (Marcos 2:28) y debemos seguir su ejemplo guardando el sábado –y todos los Mandamientos de Dios- en la forma en que Él lo enseñó y lo vivió.

 Ministro Israel Hernández Martínez 

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