¿Quiénes son Satanás y sus demonios?


EN la Biblia se nos dice que, originalmente, Satanás fue creado como Lucero, que significa «emisor de luz». En algún momento él decidió sublevarse contra su Creador.

“¿Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas las gentes. Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo, en lo alto junto a las estrellas de Dios ensalzaré mi solio, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del aquilón; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo. Mas tú derribado eres en el sepulcro, a los lados de la huesa”. Isaías 14:12-15.

duda Con referencia a este ser malvado, el profeta Ezequiel escribió: “Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste criado, hasta que se halló en ti maldad”. 28:15.

En todo lo que Dios había creado hasta entonces reinaba completa armonía; no existía ninguna maldad, ningún pecado. Pero esto cambió con la rebelión de Lucero.

Al parecer, cuando por primera vez apareció el pecado, Lucero (cuyo nombre fue cambiado a Satanás, que significa «adversario»), convenció a muchos ángeles para que lo siguieran en su rebelión contra Dios. Juntos lucharon contra su Creador, pero no prevalecieron. Desde entonces, Satanás y sus ángeles caídos, conocidos luego como demonios, han estado restringidos aquí en la Tierra.

“Y dijo Jehová á Satán: ¿De dónde vienes? Y respondiendo Satán á Jehová, dijo: De rodear la tierra, y de andar por ella”. Job 1:7.

“Y fué hecha una grande batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles lidiaban contra el dragón; y lidiaba el dragón y sus ángeles, Y no prevalecieron, ni su lugar fué más hallado en el cielo. Y fué lanzado fuera aquel gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña á todo el mundo; fué arrojado en tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él”. Apocalipis 12:7-9.

En lugar de ser un “emisor de luz”, Satanás y su séquito vinieron a ser “los gobernadores de estas tinieblas”. (Efesios 6:12)

Aunque Satanás fue derrotado, junto con sus seguidores, no ha dejado de intentar destruir lo que Dios ha creado. Como podemos ver en Génesis 3:1-6, desde que Adán y Eva fueron creados el diablo no ha cesado en su lucha por destruir a la humanidad.

Pero ni Satanás ni ninguno de sus demonios puede dominar por la fuerza a un ser humano contra su propia voluntad, como algunas personas lo suponen. Sin embargo, eso no quiere decir que Satanás y los demonios no tengan ningún poder sobre los hombres. Y nosotros debemos estar seguros de que entendemos cuál es ese poder que tienen, para que, como dijo el Apóstol Pablo, no les permitamos que se aprovechen de nosotros.

“Porque no seamos engañados de Satanás: pues no ignoramos sus maquinaciones”. 2ª. a los Corintios 2:11.

 Ministro Abraham Hernández 

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