La Sal


SAL.- Cloruro de Sodio; si se ingieren individualmente pueden causar la muerte, pero combinados (sal común) son benéficos. Es un agente limpiador y preservativo.

Esa es la definición de la sal, donde notamos que si comemos cloruro podemos morir, al igual que si consumimos sodio, pero al estar combinados y formar la sal, los podemos ingerir. La sal era muy apreciada en el tiempo antiguo ya que al aplicarla en los alimentos crudos aumentaba su duración y no se echaban a perder rápidamente.

Cuando Jehová establece su ministerio en el desierto, ordena sacrificios y ritos al pueblo de Israel. Diversas aves y mamíferos eran sacrificados, ¿pero qué elemento nunca debía faltar? “Y sazonarás toda ofrenda de tu presente con SAL; y no harás que falte jamás de tu presente la sal de la alianza de tu Dios: en toda ofrenda tuya ofrecerás sal”. Levítico 2:13.

A este rito se le llamó PACTO DE SAL PERPETUO. “Todas las ofrendas elevadas de las cosas santas, que los hijos de Israel ofrecieren a Jehová, helas dado para ti, y para tus hijos y para tus hijas contigo, por estatuto perpetuo: pacto de sal perpetuo es delante de Jehová para ti y para tu simiente contigo”. Números 18:19.

Mucho tiempo después, la sal siguió siendo importante para Dios. “¿No sabéis vosotros, que Jehová Dios de Israel dio el reino a David sobre Israel para siempre, a él y a sus hijos en alianza de sal?”. II de Crónicas 13:5. Dios usó la sal como el símbolo de los pactos que hacía con su pueblo. Aquí encontramos que el reino de David continúa vigente –siendo su sucesor Nuestro Señor Jesucristo- porque fue una alianza de sal.

En nuestra vida diaria, ¿cuál es la importancia de la sal? “¿Cómerase lo desabrido sin sal?”. Job 6:6. La comida es más sabrosa con sal, la vida es también más satisfactoria cuando hacemos un pacto con Dios y vivimos para Él. Ese pacto es como la sal que añade “condimento” a nuestra existencia.

“Vosotros sois la sal de la tierra: y si la sal se desvaneciere ¿con qué será salada? No vale más para nada, sino para ser echada fuera y hollada de los hombres”. Mateo 5:13.

Mientras guardemos el pacto, seremos la sal de la tierra, pero por desobediencia podemos perder nuestra relación con Dios y ser echados de su presencia.

También es importante señalar que al ingerir sal ésta provoca sed; al ser nosotros la sal de la tierra debemos provocar sed por conocer la Palabra en las gentes. “Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal; para que sepáis como os conviene responder a cada uno”. Colosenses 4:6.

¿Qué pasa cuando hay demasiada sal en nuestro organismo? Nos provoca hipertensión. ¿Qué es la hipertensión? Es una enfermedad crónica en la que aumenta la presión con la que el corazón bombea sangre a las arterias, para que circule por todo el cuerpo. Y espiritualmente es cuando tenemos un celo mal guiado: Juzgando, criticando, o creyéndonos más santos que los demás.

Esto puede causar una gran tensión en la Iglesia porque mucha sal es veneno para la salud.

“Porque todos serán salados con fuego, y todo sacrificio será salado con sal”. Marcos 9:49.

 Ministro  Israel Hernández Martínez

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