¿Qué recibiremos del Señor?


Duda en el cielo LA Iglesia de Dios vive la época que la palabra de Dios menciona como “Laodicea”, la cual describe como un tiempo de tibieza, encontramos en Apocalipsis 3:14-17 cómo el Señor refiere que la iglesia se encuentra de una manera neutra: “Yo conozco tus obras, que ni eres frio ni caliente. ¡Ojalá fueses frio, o caliente! Más porque eres tibio, y no frio ni caliente, te vomitaré de mi boca…”. Ésta es una amonestación que se nos da, en la cual estamos inmersos.

Al leer estas palabras podemos caer en el conformismo y creer que por que ya está predicho las cosas no pueden ser diferentes, mas no es así; si tomamos la decisión de trabajar, de despertar y elegir de qué lado queremos estar, lo podemos lograr, siempre y cuando coloquemos nuestra fe y confianza en Dios. Él nos aconseja en su palabra diciendo: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente, no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios será contigo en dondequiera que fueres” Josué 1:9.

Tomemos estas palabras para nuestra motivación, que la tibieza no reine en nosotros, sino que podamos ser esos valientes mencionados en Mateo 11:12 “… al reino de los cielos se hace fuerza, y los valientes lo arrebatan”.

Decidámonos, tomemos ese compromiso para con Dios de entregarnos al evangelio, vivirlo, siempre buscando principalmente el agrado a los ojos de Dios.

En las palabras del apóstol Pablo a Timoteo podemos leer el consejo que dice: “pero sé ejemplo de los fieles en palabra, en conversación, en caridad, en espíritu, en fe, en limpieza… Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello; pues haciendo esto, a ti mismo salvarás y a los que te oyeren” 1ª a Timoteo 4:12-16.

El Señor nos está llamando, diciendo: “He aquí yo estoy a la puerta y llamo: si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré a él y cenaré con él, y él conmigo. Al que venciere yo le daré que se siente conmigo en mi trono…”. Hermano, aún estamos a tiempo; si nos mantenemos firmes y escuchamos las palabras de nuestro Dios recibiremos estas promesas, y la corona de la vida”. 2ª a Timoteo 4:8.

Los tiempos cada vez son más peligrosos y eso es lo profetizado para antes de la segunda venida del Señor Jesús, en la cual hará juicio para con todos, dándonos el pago que nuestras obras sean acreedoras, preguntémonos ahora: ¿Qué recibiremos?, ¿Qué estamos haciendo en nuestra vida?, ¿estamos preparados?, ¿seremos salvos, o seremos destruidos junto con Satanás?, las respuestas a esto cada uno lo sabemos, al igual que en nuestra decisión está el poder recibir un pago de bendición o uno de muerte.

“Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal. A los cielos y la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición: escoge pues la vida, porque vivas tú y tu simiente: Que ames á Jehová tu Dios, que oigas su voz, y te allegues á él; porque él es tu vida, y la longitud de tus días…”. Deuteronomio 30:15, 19 y 20.

Gracia y paz de Dios sea con vosotros.

 Hermano Heber Valente Solórzano

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