Iglesia de Dios en Tancoban


EN el libro del Génesis leemos que Dios creó la tierra y la llenó de plantas y animales hasta formar un deslumbrante y maravilloso hogar para el primer hombre y la primera mujer, Adam y Eva.

Aquí leemos acerca del verdadero origen del día de reposo: “Y acabó Dios en el séptimo día su obra que hizo, y reposó el día séptimo de toda su obra que había hecho. Y bendijo Dios al día séptimo, y santificólo, porque en él reposó de toda su obra que había Dios criado y hecho”. Génesis 2:23.

Este día fue completamente diferente de los demás, porque Dios bendijo y santificó el séptimo día. La palabra santificar significa “apartar con un propósito santo”. Dios apartó específicamente el séptimo día y lo declaró santo.

En estos versículos se menciona tres veces que Dios no trabajó en este día, lo cual pone de manifiesto que fue un día de descanso; fue el día de descanso de Dios.

Algunas personas no están de acuerdo con esta interpretación y, haciendo notar que la palabra sábado no se menciona, afirman que este pasaje no señala el origen del día de reposo. Sin embargo, la palabra hebrea que se tradujo como “reposo”, es shabath, raíz de la palabra sábado. Shabath significa “descansar, dejar de hacer algo” y es de aquí que el sábado toma su significado como “día de descanso”.

Curiosamente, algunos se empeñan en argüir que esto no prueba que el día de reposo haya existido desde la semana de la creación; afirman que el sábado no fue instituido realmente hasta que Dios lo dio a Israel en el monte Sinaí y que aun así lo dio tan sólo a la nación de Israel por un tiempo limitado.

Sin embargo, Jesucristo mismo refutó este concepto cuando afirmó en respuesta a aquellos que malentendían completamente el propósito del sábado. “El sábado por causa del hombre es hecho; no el hombre por causa del sábado”. Marcos 2:27.

Él aclaró el principio fundamental que está presente en el sábado y que la mayoría ha ignorado a lo largo de los siglos: El sábado, lejos de ser una carga opresora o una interminable lista de actividades prohibidas, ¡es algo que Dios ha hecho para el hombre! Fue santificado (hecho santo) cuando el género humano fue creado; luego de haber creado en el sexto día a Adam y a Eva, Dios creó el sábado al día siguiente. (Génesis 1:26-31; 2:1-3)

Para Jesucristo el sábado era algo positivo y benéfico, no la carga opresora que algunos dirigentes religiosos habían hecho de él. Notemos lo que Jesús dijo: El sábado había sido hecho para el hombre –para toda la humanidad- no únicamente para la nación de Israel, y el guardarlo no era un principio sin sentido que tenía como objeto traer dificultad y opresión a las personas. ¡El sábado fue creado para el beneficio y el bienestar de la humanidad! La versión de Torres Amat traduce el verso así: “El sábado se hizo para el bien del hombre”.

Jesucristo entendía que el propósito de la ley (incluido el sábado) era el de bendecir y beneficiar a la humanidad. Dios pretendía que el sábado fuera una bendición para todos aquellos que lo guardaran de la manera que él deseaba que lo hicieran.

El mandamiento del sábado encierra un propósito espiritual muy importante: Le recuerda al pueblo de Dios que Dios es el Creador.

 Ministro Israel Hernández Martínez 


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