Dios está en control


¿QUÉ es lo que impide que el mal triunfe en este mundo? La respuesta es que hay un Dios que controla el curso de la historia y no permite que una nación, imperio o ideología ejerza dominio absoluto sobre todas las demás.

Universo Observemos lo que dijo el profeta Daniel, bajo inspiración de Dios, a Nabucodonosor, emperador de Babilonia. “Y Daniel habló, y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglo hasta siglo: porque suya es la sabiduría y la fortaleza: Y él es el que muda los tiempos y las oportunidades: quita reyes, y pone reyes: da la sabiduría á los sabios, y la ciencia á los entendidos: El revela lo profundo y lo escondido: conoce lo que está en tinieblas, y la luz mora con él”. Daniel 2:20-22.

Aquí tenemos una de las claves muy poco conocidas para entender la historia del mundo.

Nabucodonosor gobernaba sobre un gran reino y deseaba llevar su concepto de “gobierno” a todo el mundo.

A lo largo de la historia se ha visto que cuando aparecen gobernantes mesiánicos con la ambición de imponer su perspectiva del mundo a todos los demás, los resultados son siempre guerra y destrucción.

Nunca ha existido un sistema político, religioso o filosófico con el cual pudieran estar de acuerdo todos los pueblos y naciones. El mundo está demasiado dividido por el lenguaje y costumbres étnicas y culturales para que todos puedan reunirse bajo una sola bandera o forma de pensar.

Cuando sus discípulos le preguntaron qué señales precederían a su Venida y “al fin del mundo”, Jesús les habló de un tiempo de conflictos interminables. Leamos sus palabras: “Y oiréis guerras, y rumores de guerras: mirad que no os turbéis; porque es menester que todo esto acontezca; mas aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestilencias, y hambres, y terremotos por los lugares. Y todas estas cosas, principio de dolores”. Mateo 24:6-8.

En esta profecía, Jesús hizo una seria advertencia sobre unas condiciones sumamente graves. No obstante, a lo largo del capítulo 24 Jesús nos hace ver que el Padre tiene control sobre los acontecimientos. Y nos asegura que “el que perseverare hasta el fin, éste será salvo” (versículo 13) Nos señala que protegerá a un pequeño grupo de seguidores, aquellos que vean la mano de Dios detrás de los acontecimientos mundiales y que le sean fieles hasta el fin, sin importar lo que suceda.

También nos dice que por causa de este pequeño grupo, los “escogidos”, ese tiempo catastrófico será acortado a fin de que la humanidad no se destruya totalmente. (versículo 22)

Los horrores de la guerra son arbitrarios y extremos. Ciertamente, hay mucho que no entendemos. Dios es el que impide que el mal venza al mundo y lo lleve a un trágico final. Dios es quien, después de todo, está guiando este mundo hacia una época en la que su bondad y su camino triunfarán sobre cualquier otro concepto o fuerza.

 Ministro Abraham Hernández 

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