El Perdón de Dios


¿SIENTE usted que los problemas de su vida han llegado a un callejón sin salida y no hay soluciones? No importa cuánto desaliento parezca haber en su vida, usted puede tener la esperanza de algo mejor. Pero no puede resolver los problemas actuales con las mismas soluciones de siempre; esto lo llevará simplemente a los mismos problemas.

La culpa es la ansiedad que experimentamos porque pensamos que hemos hecho algo malo. Algunas personas están tan sobrecargadas con estos sentimientos de culpa que llegan incluso hasta el punto del derrumbe emocional total. Otros parecen no sentir ninguna culpa, por más despreciables que hayan sido sus acciones.

La vida, muerte y resurrección de Jesucristo, el Hijo de Dios; quién llevó la pena de nuestra culpa, es la parte central del mensaje de salvación de la Biblia. Esta verdad con frecuencia es pasada por alto en este mundo.

PerdonReconocer lo errado de nuestra forma de pensar y de vivir, y recibir el perdón de Dios, son los primeros pasos para crear una nueva conciencia, una nueva forma de pensar. Como resultado del perdón de Dios podemos experimentar la libertad de esos abrumadores sentimientos de culpa y tener una relación personal con el Creador. Entonces nuestros antiguos conceptos de bueno y malo, basados en la sociedad y la familia, deben ser cambiados.

Jesús enseñó una parábola acerca de un hombre joven que se había marchado del hogar y había malgastado su herencia viviendo de una forma libertina y disoluta. Un día se encontró deseando comer del alimento que comían los cerdos que estaba cuidando. Había malgastado su dinero y perdido a su familia, sus amigos y su dignidad.

Este joven decidió que lo mejor que podía hacer era volver al hogar como un obrero común y corriente, en lugar de continuar viviendo de una forma tan destructiva. Cuando llegó a su casa le dijo a su padre: “He pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo”. Este joven esperaba la ira de su padre. En lugar de ello, su padre estaba conmovido porque su hijo había abandonado su destructivo estilo de vida y había regresado a su familia.

Así es como Dios nos mira a nosotros. No importa cuán honda parezca la fosa en que nos encontremos ni cuántos pecados hayamos cometido, Dios quiere que confesemos nuestros errores para que podamos recibir su perdón y sus bendiciones.

Si usted querido lector está luchando con sentimientos de culpa pídale a Dios ayuda para entender de lo que realmente se debería sentir culpable, y después pídale su perdón para remover el peso de la culpa. Jesús proclamó: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga”. Mateo 11:28-30.

El Apóstol Pablo resumió muy bien lo que significa ser cristiano cuando escribió: “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable á Dios, que es vuestro racional culto. Y no os conforméis á este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”. Romanos 12:1-2.

Si usted quiere vivir su vida de acuerdo con la filosofía de “si se siente bien, hágalo”, entonces este mensaje no es para usted. Pero si está hastiado de cometer los mismos errores, entonces su vida puede cambiar.

Si usted anhela fervientemente una realización espiritual, entonces el Creador quiere transformar su vida. Su Padre desea que usted regrese al hogar y ocupe su lugar como hijo. ¡Él está esperando que usted dé el primer paso!

 Ministro Israel Hernández Martínez 

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