DAVID: Un hombre según el corazón de Dios


EL desarrollar una relación trascendental y significativa con Dios nos ayudará no sólo a tener una vida más enriquecida y plena, sino que además beneficiará a otros, incluso a nuestros propios descendientes.

Un ejemplo de cuán importante y poderosa es la relación personal con Dios se manifiesta en la expresión de amor que Dios tuvo hacia el rey David. El Apóstol Pablo citó las palabras de Dios en un sermón muy elocuente, diciendo: “He hallado á David, hijo de Jessé, varón conforme á mi corazón, el cual hará todo lo que yo quiero. De la simiente de éste, Dios, conforme á la promesa, levantó á Jesús por Salvador á Israel”. Hechos 13:22-23.

corazon Jesucristo era descendiente del rey David, ambos eran descendientes de Abraham. ¿Tuvo la relación personal de David con Dios una consecuencia positiva en algunos otros de sus descendientes?

Veamos lo que ocurrió unos 50 años después de la muerte de David, en un momento crucial para la supervivencia de Judá como nación.

Abiam era un bisnieto de David, pero no era fiel a la Ley de Dios. Las Escrituras dicen que “anduvo en todos los pecados de su padre, que había éste hecho antes de él; y no fué su corazón perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de David su padre”. I Reyes 15:3. A primera vista uno podría suponer que Abiam iba a ser castigado duramente por sus pecados, y tal vez otras personas junto con él. Pero el versículo siguiente nos dice algo diferente: “Mas por amor de David, dióle Jehová su Dios lámpara en Jerusalem, levantándole á su hijo después de él, y sosteniendo á Jerusalem”. Versículo 4.

Más de 50 años después de la muerte de David, Dios tuvo misericordia de uno de sus descendientes ¡porque su bisabuelo había sido fiel! Lo que le estaba diciendo era: «No estoy haciendo esto por ti, Abiam, sino por la relación que tuve con tu bisabuelo David. Por eso voy a tenerte misericordia”.

¿Benefició la relación de David con Dios a otros de sus descendientes?

Varias generaciones después, el rey Ezequías estaba en su lecho de muerte mientras que la nación estaba amenazada por los poderosos ejércitos asirios. El rey oró fervientemente a Dios pidiéndole sanidad, y el profeta Isaías llegó con este mensaje: “Vuelve, y di á Ezechîas, príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová, el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas: he aquí yo te sano; al tercer día subirás á la casa de Jehová. Y añadiré á tus días quince años, y te libraré á ti y á esta ciudad de mano del rey de Asiria; y ampararé esta ciudad por amor de mí, y por amor de David mi siervo”. II Reyes 20:5-6.

Más de 250 años después de la muerte de David, Dios tuvo misericordia de su descendiente por la relación que había tenido con él. Debemos notar que Dios aún se identificó como el “Dios de David tu padre”, y proclamó que iba a sanar a Ezequías ya proteger a la nación “por amor de David mi siervo”. Nuevamente, Dios estaba diciendo: «Ezequías, no estoy haciendo esto sólo por ti. Lo estoy haciendo por la relación que tuve con tu antepasado David» ¿Alcanza usted a entender la poderosa influencia que una persona puede tener, y el impacto en sus descendientes por generaciones? ¿Se da cuenta que puede ser el David en su propia familia, sentando un patrón que puede llegar a bendecir a las generaciones futuras?

 Ministro Abraham Hernández 

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