El Cambio que esperamos


LOS lectores regulares de MARANATHA se dan cuenta que los problemas del mundo continuarán y empeorarán hasta que ocurra un acontecimiento crucial, un cambio que es el punto central de toda la profecía bíblica.

Ese momento culminante es la intervención directa de Dios en los asuntos humanos por medio de Jesucristo. El Mesías retornará a la tierra, se hará cargo personalmente de controlar a las naciones y establecerá el Reino de Dios como el gobierno supremo para todo el planeta.

La humanidad no será capaz de resolver las apremiantes crisis mundiales y se encontrará a punto de destruirse a sí misma cuando Jesucristo venga, justo a tiempo para rescatarla.

Cambios En Apocalipsis 11:18 se describe el momento de su llegada y las condiciones del mundo en ese entonces.

“Y se han airado las naciones, y tu ira es venida, y el tiempo de los muertos, para que sean juzgados, y para que des el galardón á tus siervos los profetas, y á los santos, y á los que temen tu nombre, á los pequeñitos y á los grandes, y para que destruyas los que destruyen la tierra”.

También vemos que Cristo viene a juzgar al mundo, lo que significa que asumirá control gubernamental absoluto de todas las naciones y regiones de la Tierra. Tal vez a muchos les sorprenda saber que este es el punto principal del mensaje del evangelio que Jesús proclamó y que inspiró a sus ministros de la Iglesia de Dios para que predicaran también.

Notemos esta declaración del apóstol Pablo: “Empero Dios, habiendo disimulado los tiempos de esta ignorancia, ahora denuncia á todos los hombres en todos los lugares que se arrepientan: Por cuanto ha establecido un día, en el cual ha de juzgar al mundo con justicia, por aquel varón al cual determinó; dando fe á todos con haberle levantado de los muertos”. Hechos 17:30-31.

El evangelio llama al arrepentimiento espiritual, pero también anuncia el establecimiento de un gobierno mundial bajo la administración personal de Jesucristo.

El futuro de los cristianos es servir en la tierra con Cristo. Mientras eso sucede están siendo preparados, mediante una vida de sumisión a la santa Ley de Dios, para la increíble tarea de unirse a Cristo como administradores del gobierno de Dios,

Esta verdad también ha sido el núcleo del evangelio que predicaron Jesucristo y la iglesia primitiva.

Ese es el cambio que esperamos.

Por ello, día a día debemos esforzarnos en ser merecedores de participar del reino de Cristo, porque será verdaderamente triste que seamos echados fuera.

“Y os dirá: Dígoos que no os conozco de dónde seáis; apartaos de mí todos los obreros de iniquidad”. Lucas 13:27.

Continuemos siendo el pueblo de Dios y seamos parte del cambio que esperamos.

“Y vendrán del Oriente y del Occidente, del Norte y del Mediodía, y se sentarán á la mesa en el reino de Dios”. Lucas 13:29.

“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. Mateo 6:33.

 Ministro Israel Hernández Martínez 

    maranatha                                                                                             edición anterior