MARANATHA 32 AÑOS


Unidos para el Señor

DESPUÉS de crear a Adam y a Eva, Dios los unió en matrimonio, y les da una hermosa resolución: “serán una sola carne”. (Génesis 2:14)

ceremonia nupcial Tendrían que eliminar sus diferencias para unificarse. Dejar sus gustos y deseos particulares para compartir una vida.

Esto sólo puede cumplirse cuando ambos comparten la misma fe, o sea son de la misma iglesia.

La Biblia nos narra de un matrimonio que cumplieron a carta cabal “serán una sola carne”.

Leamos Hechos 18:2, “Y hallando á un Judío llamado Aquila, natural del Ponto, que hacía poco que había venido de Italia, y á Priscila su mujer, (porque Claudio había mandado que todos los Judíos saliesen de Roma) se vino á ellos”. Este matrimonio es el formado por Aquila y Priscilla, quienes vivían en Corinto, y en su hogar se reunía la Iglesia de Dios (1a. Corintios 16:19)

Datos históricos mencionan que Priscila era de una familia distinguida de elevada alcurnia en Roma, y que perdió su rango cuando se casó con un judío (Aquila)

Era indudablemente una mujer de talento poco común, ya que generalmente se le nombra a ella primero que a su esposo, en las Escrituras. Ella y Aquila se convirtieron a Cristo por medio de Pablo en Corinto y se entregaron de todo corazón a la iglesia. Fueron siempre amigos leales y constantes del Apóstol Pablo.

De Corinto se trasladan con Pablo a Éfeso (Hechos 18:18) y allí escuchan predicar a Apolos, brillante y elocuente erudito de Alejandría; quien enseñaba sólo el bautismo de Juan.

Es en este momento donde los vemos en acción, ya que toman a Apolos y le enseñan el evangelio de nuestro Señor Jesucristo, convenciendo a Apolos con su enseñanza. (Hechos 18:24-28)

El Apóstol Pablo describe a este matrimonio como sus colaboradores en el ministerio, A la palabra colaboradores, Pablo añade la típica fórmula paulina “en Cristo Jesús”, Aquila y Priscila están en Cristo, y el que está en Cristo nueva criatura es (2a. Corintios 5:17)

Hoy pregunto a ustedes, amados hermanos: ¿Su matrimonio está unido para el Señor? ¿Es ejemplo dentro de la iglesia para los demás?

Debemos estar unidos en devoción, compromiso, servicio y sacrificio.

Seamos matrimonios que trabajen juntos, sufran juntos, amemos a Cristo juntos y evangelicemos juntos. La verdadera unidad sólo se encuentra en Cristo.

Seamos una sola carne, pero para edificación de la Iglesia de Dios.

¡Paz a vosotros!

 Ministro Israel Hernández Martínez 

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