¿Por qué existe la Tierra?


¿POR QUÉ es necesario que nuestro planeta exista, cuando la mayoría de los cristianos cree que la recompensa de los salvos es ir al cielo? Si vamos a subir al cielo cuando muramos, ¿para qué, entonces, es necesario que esta Tierra sobreviva? ¿Es acaso esto importante?

Tierra La mayoría de las personas se dan cuenta de que la Tierra es el único planeta habitable en nuestro sistema solar. Todos los otros planetas son inhabitables, y si es que fuese posible poner a un hombre en Marte, por ejemplo, éste sobreviviría solamente si es que estuviese protegido por algún tipo de medio ambiente especial, viviendo dentro de una burbuja. La noción de dejar a un hombre en la Luna nunca se ha materializado, y Marte está mucho más lejos que nuestro satélite.

La mayoría de los seres humanos ni siquiera se cuestionan el porqué de la existencia de la Tierra. Para ellos, ésta simplemente existe. No quieren molestarse con tales trivialidades cuando están tratando de sobrevivir y tener lo suficiente para comprar gasolina y comida. Están tan absortos en sí mismos y en sus asuntos personales, que nunca se han detenido a considerar este concepto.

Muchos otros están ocupados en acumular la mayor cantidad posible de aparatos de entretenimiento antes de morir.

Pero volviendo al tema, ¿por qué existe la Tierra?

Cuando usted descubra la respuesta a esta pregunta y entienda verdaderamente sus implicaciones, ¡su perspectiva del mundo cambiará!

Aquí está la respuesta en unas pocas frases:

La Tierra existe debido a usted, y a todas las personas que alguna vez han vivido y que volverán a vivir.

La Tierra existe porque Dios y Jesucristo establecerán su reino en ella.

La Tierra existe porque eventualmente Dios el Padre atraerá a nuestro planeta la Jerusalem celestial, cuando la Tierra sea transformada y renovada (Apocalipsis 21:2, 10, 24)

Usted puede saber, de hecho, usted debe saber, por qué la Tierra existe. Su futuro depende del entendimiento de este simple hecho.

Dios nos dice que Él construyó la Tierra para nosotros, un hogar en el cual los seres humanos adoptarían buenos valores, desarrollarían buen carácter y lo honrarían a Él y a sus leyes: “Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en las bestias, y en toda la tierra, y en todo animal que anda arrastrando sobre la tierra”. Génesis 1:26.

Pero todo ello toma tiempo, educación, práctica, experiencia, madurez, y el buscar el consejo de Dios. “Conozco, oh Jehová, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es ordenar sus pasos”. Jeremías 10:23.

Estamos vivos en la Tierra de Dios, este ambiente especial y único que sostiene toda vida física, para aprender a gobernar sobre todas las cosas vivientes y cuidar de ellas. Aún más, estamos aquí para cuidar a nuestros compañeros humanos: “Amarás a tu prójimo como ti mismo”. (Mateo 22:39; Levítico 19:18) Esta es la razón de nuestra existencia o ser y de por qué estamos aquí.

¿A dónde nos llevas esto, si es que aprendemos a honrar al gran Dios que nos dio el privilegio de cuidar bien lo que Él nos ha dado, comenzando con nuestras propias vidas? ¡A reinar en la Tierra! “Y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la Tierra”. Apocalipsis 5:10.

 Ministro Abraham Hernández 

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